domingo, 20 de enero de 2019

Navidad 2018

Por fin llegó el esperado último día de clase antes de las vacaciones de Navidad. Todos los padres de alumnos estaban invitados a la función que sus hijos y los profesores habían preparado.
 Walter: - Mamá, este vestido me está grande y me lo voy pisando.
 Sabrina: - ¡Walter, no seas caprichoso! He hecho lo que he podido con ese dobladillo. Ya sabes que mamá no es costurera ni tiene tanto tiempo libre como las otras madres.
 John Smith: - Se lo podría haber hecho mi madre.
 Sabrina: - Paso de pedirle favores a tu madre. Ya sabes cómo me odia. Además pienso ir al AMPA y poner una queja, ¿pero esto qué es? No hacen más que buscarnos trabajo a los padres.
 Duclack: - ¿Habéis traído la cámara?
 Diamante: - Yo lo grabo todo con el móvil.
 Willy: - Ahora podríamos estar nosotros también ahí preparados para cantar...
 Diamante: - ¡Parece que ya suben el telón!
 Sus: - ¡Dime que no es nuestro hijo Dante haciendo el gamba! Ainsss...
 Dante: - ¡Hola mamá! ¡Papá!
 Duclack: - Jajajajajaja, ¡Dante!
 Olga: - ¡Pero aún no te has puesto el vestido!
 Suselle: - Me estaba probando el velo. Profe, se me cae.
 Olga: - Por favor, ¡qué alguien junte al rebaño que anda disperso! ¡Esos pastores!
 Irene: - ¿Dónde está la Virgen?
 Lucía: - Ha dicho el director que en dos minutos abre el telón.
 Olga e Irene: - ¡AHHHHHH!
 Olga: -¡Todos a vuestros puestos!
 Olga: - Joselillo, recuerda que tú sales el primero cuando Pradito de pastorcilla se aparte. Dante detrás tuya y Karim detrás de él.
 Suselle: - Ya estoy lista.
 Walter: - ¡Qué guapa estás, Suselle! Quién fuera San José...
 Suselle: - El ángel mola más. Tienes poderes y vuelas...
 Walter: - ¡Es verdad! Juntos podríamos ser invencibles.
 Suselle: - Corre, tenemos que colocarnos ya.
 Marcos: - Estoy nervioso. He visto a mi padre ahí. Si se me olvida lo que tengo que decir. Mi madre se enfadará y seguro que discutirá con mi padre...
 Suselle: - Tú, tranquilo. Lo harás muy bien.
 Se abre el telón. (Aplausos)
 Sus: - ¡Suselle!
 Diamante: - ¡Ahí está nuestra niña!
 Duclack: - ¡Qué guapa está Suselle!
 Bartolo: - Ese es mi hijo, San José.
 Natalia: - Está un poco cortado...
 Director: - Bueno, no quería participar...
 Natalia: - ¡Ay, qué niño! Sí, me costó mucho convencerlo. Pero tiene que acostumbrarse al público... Ojalá yo a su edad hubiera tenido las mismas oportunidades que él.
 Suselle: - ¡No tenemos ni para pañales! ¿Qué vamos a hacer, José!
 Marcos: - ¡Dios proveerá, mujer! ¡Confía en él, María!
Sabrina: - Míralo, ahí sale Walter. Hmm, el traje de Suselle no está hecho por Sus. Seguro que se lo ha hecho su prima Lilu. Menuda madre... ¡Es una tramposa!
John: - ¿Puedes dejar de fijarte en los niños de los demás? Disfruta de nuestro hijo.
Sabrina: - Sí, es el más guapo de todos. Míralo, con esos cabellos rubios como los míos.
 Pradito: - ¡El ángel nos anunció la buena nueva! Vengo a adorar al niño y traerle unos presentes...
 Sebastián: - ¡Qué salada es!
 Duclack: - Lo ha dicho bien. Esta vez no se le ha olvidado su frase. ¡Esa es mi niña!
 Suselle: - ¡Ay! ¡El velo!
 Joselillo: - Venimos de Oriente siguiendo la estrella.
 Dante: - Sí, conseguimos despistar a Herodes.
 Karim: - Aceptad nuestros regalos para el rey de reyes.
 Joselillo: - ¡Oro!
 Dante: - ¡Incienso!
 Karim: - ¡Y mirra!
 Marcos: - ¡Gracias! María y yo estamos muy contentos. Dejad por ahí los presentes.
 Pradito: - ¡Mucho reyes! Pero mis ovejas son mejores que ese incienso y la mirra.
Walter: - ¡ Y ahora todos los presente, id y anunciar al mundo entero que el hijo de Dios ha nacido!
Aplausos
 Todos los padres se levantaron aplaudiendo con fuerza.
 ¡Bravo! (Más aplausos)
 Olga: - No se muevan de sus sitios, porque el espectáculo continúa.
 Álvaro: - Ahora los niños de 1ºB junto al profesor de música Javier y el profesor de matemáticas don Pi... digo, don Evelino... nos van a deleitar con su música.
 Olga: - ¡Un fuerte aplauso para ellos!
 Sus: - Llevan semanas ensayando con la flauta...
 Duclack: - Ha sido increíble...
 (Aplausos)
Olga: - ¡Pues sólo nos queda agradecer a todos los padres, madres y abuelos el trabajo y el cariño que han puesto, para que todo salga bien!
 Olga: - Un aplauso muy fuerte también para el director y para la jefa de estudios de primaria. Y queremos cerrar este acto con unas palabras de la alcaldesa.
Natalia: - Sólo quiero agradecer a los profesores, padres y toda la comunidad educativa por todo el amor que ponen y que hace que todo lo que hagan sea un éxito y por supuesto mis agradecimientos a todos los niños y niñas. Os habéis ganado descansar y disfrutar estas vacaciones. Pero a la vuelta seguir estudiando mucho y haciendo cosas tan maravillosas como esta función.

Al día siguiente del festival del colegio, la familia de Sebastián al completo llegó.
Dos coches y un taxi necesitaron para su peregrinaje a la ciudad.
Duclack: - ¡Ya están ahí!
 Pííí pííí pííí
El hermano mayor de Sebastián tocó la bocina del coche para avisarnos de su llegada.
Rápidamente su otro hermano se contagió también del alegre sonido y tocó también la bocina de su porsche.
Doña Paca: - Por fin... Esto está lejísimos. Si no es por los churros que tomamos en ese bar a mitad de camino, desfallezco. ¡Ay, qué ganas tengo de abrazar a Sebastianito!
La novia de Ángela había pedido prestado ese fin de semana el taxi a su hermano, taxista de profesión.
Julián: - Pues ya estamos en la ciudad.
Ángela: - Es impresionante la casa en la que viven.
Sebastián: - ¡Abuela!
Venancia: - ¡Ay, ay!... ¡Mis piernas! ¡Salgo baldada!
Santiago: - Vamos, abuela...
Miguel: - Pues sí... es un caserón donde viven.
La Trini: - Ya decía yo que tu hermano no marchaba mal en la ciudad.
Flavia: - Mamá, estoy deseando llegar y enchufar el móvil.
Cristian: - ¡Ahí está Pradito!
Sebastián: - ¡Abuelo!
Casimiro: - ¡Estás más alto y fuerte!
Doña Paca: - Un poco más recio sí que se ve. Duclack, lo cuidas demasiado bien. Y tú, estás demasiado flaca para estar en estado. ¿Te estás alimentando bien?
Duclack: - Sí, como muy bien.
Doña Paca: - Pues esa tripa tiene que crecer. Aunque mejor que por ahora no se note mucho, así te sentará mejor el vestido de novia. Menos mal que ahora podré cuidaros yo.
Duclack: - Upps...
Juan Antonio: - ¿Dejamos aquí el coche?
Susana: - Sí que es impresionante la casa.
Luisa: - Ángela, ¿le has dicho ya a Lolita que ya estamos aquí?
Ángela: - Sí, mamá. Está en las galerías. Tiene mucho trabajo. Pero dice que en cuanto salga de trabajar se pasa.
Pradito: - ¡Cristian!
Duclack:  Me alegra mucho que estéis aquí.
Doña Paca: - ¿Pero nos vas a dejar pasar o piensas tenernos fuera todo el tiempo?
Duclack: - ¡Ay, disculpad! ¡Pasad! ¡Estáis en vuestra casa!
La Trini: - ¡Qué bonita la entrada!
Doña Paca: - Hmm... Un poco estrecha.
Ángela: - ¡Habéis puesto el árbol!
Pradito: - Es por aquí el salón.
Duclón: - Me llamo Duclón y soy el padre de Duclack.
Doña Paca: - Por fin nos conocemos.
Duclón: - Lo mismo digo, señora. Un placer conocerla. Los chicos me habían hablado mucho de usted.  Un chico como Sebastián tiene que tener detrás una madre de bandera.
Doña Paca: - Puede tutearme. Seremos más o menos de la misma edad.
Doña Paca: - Está muy bien la casa. Me ha gustado mucho.
Duclack: - Supongo que estaréis cansados. Para dormir hemos hablado con Diamante, que es mi hermano adoptivo y vive en la casa de al lado y va a hacer hueco a los niños en su casa. Trini y Juan Antonio también iréis allí.
Juan Antonio: - Yo en cualquier sitio me apaño.
La Trini: - Sí, y los niños también.
Duclón: - En mi casa pueden dormir otras dos personas.
Luisa: - Lolita también ha dicho que duermen en su piso su hermana Ángela y Susana. Y Julián y yo podemos coger un hotel.
Duclón: - ¡Qué un hotel! Ni hablar, vosotros venís conmigo.
Duclack: - Perfecto entonces.
Sebastián: - Para la cena de mañana hemos ido a comprar hoy, Duclack y yo. Pero si queréis algo en especial, mañana podemos ir a comprarlo.
Ángela: - Será la primera Nochebuena que no cenamos todos en el pueblo.
Santiago: - Sí, se hace raro. Pero ya era hora de que cambiáramos. Podemos inaugurar una nueva tradición y cada año celebrarlo en un sitio diferente.
Sebastián: - Hoy podemos pedir pizza para todos. ¿Qué os parece?
Cristian: -  ¡Pizza! Mmmm
Miguel: - Te quiero, hermano.
Duclack: - Y esta tarde podemos dar una vuelta por el centro, para que veáis el belén y la casa de Papá Noel y el mercadillo.
Pradito: - ¡Y a casa de Suselle y Dante! ¡Qué tienen que conocer a mi primo Cristian!
Esa misma tarde...
 Olga: - Me parece mentira que ya estén aquí las vacaciones.
 Irene: - Este primer trimestre ha pasado volando.
 Olga: - No tan rápido... Pero terminamos con una sonrisa. Después de semanas preparando la función de Navidad, podemos decir que ha sido todo un éxito.
 Irene: - Sí, y ha sido un placer poder ayudarte. ¡Qué pena que mi clase estuviera castigada y no pudiera participar con su villancico!
 Olga: - El director y la jefa de estudio se equivocaron con esa decisión. Yo creo que precisamente involucrándolos en actividades del centro es cómo podemos conseguir mejores resultados de ellos.
 Irene: - Bueno, al menos en tus clases de plástica elaboraron todos los decorados.
 Olga: Y la participación de Evelino en el concierto fue un broche de oro. ¿Tú sabías que tocaba un instrumento? Es una caja de sorpresas ese click.
 Irene: - No, no lo sabía. Pero toca fenomenal. Todos nos quedamos boquiabiertos y eso que los niños con sus flautas no estaban muy afinados...
 Olga: - Por cierto, ¿te despediste de él? No le pregunté si viajaría o se quedaba por aquí.
 Irene: - Sí... me dijo que se quedaba en la ciudad y que no tenía planes, que iba a descansar.
 Olga: - Me lo imagino en su casa...
 Olga: - Creo que vive solo...
 Olga: - Seguro que cuando llega enchufa la música clásica y pone las noticias.
 Olga: - ¿No tendrá familia ni nadie?
 Olga: - ¿Es tan misterioso?
Olga: - ¡Lástima que no viniera a la cena! Podrías haber hablado más con él.
Irene: - ¿Yo? ¿Y para qué?
Olga: - Pues... para saber más de su vida... jajajaja.
Irene: - ¡Olga!
Olga: - A la vuelta de vacaciones, a ver si organizamos algo en el piso e invitamos a algunos compañeros. Bajemos que Amador está esperando.
Irene: - ¿Pasarás con él las vacaciones apenas os conocéis de hace dos semanas?
Olga: - ¡Seeeh! ¡Es genial! ¡Me encanta! Es un ecologista en acción. ¡Y es tan amoroso! Me va a llevar a una cabaña en la montaña. Practicaremos deportes de nieve y haremos el amor frente una enorme chimenea... Irene, la vida son dos días. Hay que aprovecharlos y tú deberías hacer lo mismo en vez de volver al pueblo y encerrarte en casa de tus padres.
 Amador: - A ver, ¿os ayudo con esas maletas?
 Irene: - Gracias, puedo sola. Cogeré un taxi en la puerta.
 Olga: - Pues a mí si me llevas esto. Irene, te dejamos en la estación. No nos cuesta trabajo. ¿Verdad, cari?
 Amador: - Por supuesto.
 Irene: - Gracias.

Al día siguiente por la noche...
Duclack: - ¿Se ha hecho bien el marisco?
Susana: - Está justo en su punto.
Venancia: - Me encantan los lagostinos.
Sebastián: - Échate más, abuela.
Miguel: - Espera, yo te los acerco.
Duclack: - Me da pena, papá. ¿Crees que eche de menos a Wenda?
Sebastián: - Yo lo veo bien. Está entretenido hablando y parece que ha hecho buenas migas con mi madre. Es normal que Wenda haya querido pasar esta noche con sus nietos.
Julián: - ¿Alguien quiere más vino?
Lolita: - ¿Es de la bodega del pueblo?
Santi: - Por supuesto. Esta familia sólo bebe vino del nuestro.
Doña Paca: - Me gusta que diga las cosas claras. Usted y yo, vamos a entedernos bien.
Duclón: - Yo siempre he apreciado a las clacks con carácter como usted.
Venancia: - ¿Quieres un poco, Casimiro? Yo te lo preparo, que sé que no te gusta mancharte.
Duclack: - ¿Entonces te va bien en las galerías?
Lolita: - Mi jefe es inaguantable pero Lilu me cae muy bien.
Doña Paca: - ¡Qué calor me está entrando con el vino!
Ángela: - Susana, quiero darte las gracias por haber aceptado venir. Es muy importante para mí que estés cenando hoy con toda mi familia.
Susana: - Pero qué dices tonta! Si tu familia hace tiempo es como mi familia también. Y no pensaba dejarte sola en la ciudad.
Pradito: - Abuelito, cuenta otra vez la historia de la ballena.
Julián: - ¡Qué envidia me da haber visto tanto mundo en su barco! 
Luisa: - No como tú... que lo más lejos que vas es al pueblo de al lado cuando hay feria de ganado una vez al año.
Julián: - ¿Se puede creer que esta es la segunda vez que piso la ciudad? Vine cuando era pequeño con mi padre y me operaron de las anginas. 
Lolita: - Pues ahora que yo trabajo aquí si no vienes es porque no quieres.
Ángela: - Siempre trabajando...
Duclón: - ¿Unos dulces?
Julián: - Sí, y más ron de ese de la reserva pirata.
Sebastián: - ¿Y Vladimir?
Santiago: - Está de gira pero pronto podremos vernos.
Duclack: - ¿Entonces todo bien?
Ángela: - Sí, en el fondo Teo nos hizo un favor. Nuestras vidas han cambiado para mejor al salir del armario.
Duclack: - Me alegra un montón.
Susana: - ¿Y habéis vuelto a saber algo del susodicho?
Duclack: - No... Teo lleva desaparecido desde hace meses.
Juan Antonio: - Lo que tenéis que hacer es veniros al pueblo. Allí no te iba a faltar trabajo y el niño crecería sano y fuerte.
Sebastián: - De momento quiero centrarme en mi segundo libro.
Luisa: - Julián, por favor... ¡Otro polvorón! ¿Cuántos van ya? Y no bebas más...
Julián: - Deja, estoy con mi amigo Duclón. ¡Un villancico!
Julián y Duclón: - Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad, saca la bota María, que me voy a emborrachar. ¡Ande, ande, ande, la Marimorena! ¡Ande, ande, ande, que es Nochebuena!
Pradito: - ¿Quieres, Flavia? Es champín. Sin alcohol.
Flavia: - Tiene un color un poco raro.
Venancia: - ¡Casimiro! ¡No bebas! ¡Qué luego te pones malo!
Casimiro: - Pero si es sólo una poca sidra para hacer la digestión, mujer.
Lolita: - No, a mí no me grabes, Cristian.
Santiago: - Hermano, lo importante es hacer realidad tus sueños.
Doña Paca: - Propongo un brindis. ¡Por la familia!
Todos: - ¡Por la familia!
Más tarde...
Ángela: - Gracias por todo, primo.
Sebastián: - De verdad que no queréis que os acerque en el coche.
Susana: - ¡No! ¡Somos tres chicas fuertes! ¡Que se atreva alguien a meterse con nosotras!
Sebastián: - Mañana es zona azul en el centro.
Loli: - No nos levantaremos muy tarde.
Ángela: - Los churros nos los tomamos con vosotros.
Sebastián: - Este era mi cuarto antes. Ahora es el de Rita. Pero le hemos dado una semana de vacaciones. Creo que no pasarás frío con el edredón que te he puesto. Pero cualquier cosa me dices.
Duclack: - Si necesitan cualquier cosa nos llaman a su nieto o a mí.
Venancia: - Gracias, niña.
Casimiro: - No teníais que haber salido de vuestra cama.
Duclack: - Nosotros somos jóvenes y en el sofá dormiremos bien.
Doña Paca: - Por mí no te preocupes. Ya sabes que yo me adapto a lo que sea y no me gusta dar la lata. Pradito podría haberse quedado. Había sitio para las dos.
Duclack: - Así duerme más tranquila. Pradito es un torbellino por la noche. Y ella se va tan contenta a dormir con los niños.
Doña Paca: - Hay polvo en ese mueble...
Duclack: - ¡Papá! ¿Vais a beber más? Creo que ya habéis cantado suficiente. Luisa está esperando...
Luisa: - ¡Qué espectáculo estás dando, Julián! Has encontrado tu alma gemela....
Julián: - Una copita más, la última.
Duclón: - No, la última la tomamos en mi casa. Cuando acostemos a tu mujer.
Sebastián: - Mañana entonces desayunamos aquí. Buenas noches.
Juan Antonio: - Yo vengo a las ocho y vamos a por los churros tú y yo, mientras que estos se levantan y se duchan...
Dante: - Mañana te enseño algunos juegos que tengo de la play.
Cristian: - ¡Genial!
Diamante: - Tú, Miguel, tienes ahí preparada tu cama.
La Trini: - Pues ya están las tres acopladas.
Sus: - Buenas noches, niñas.
Sus: - Vais a estrenar vosotros este sofá-cama. Todavía no lo había abierto para nadie. Espero que estéis cómodos.
Juan Antonio: - Seguro que sí.
Sus: - Voy a por las sábanas y lo dejamos preparado.
La Trini: - Muy bien.
Juan Antonio: - Un piano...
La Trini: - Siento que vayamos a daros la lata esta semana.
Sus: - Nada de lata. Sentiros como en vuestra propia casa. Las Navidades son para que la familia esté unida y podéis considerarnos a vosotros también vuestra familia.
                                                       FIN