Duclack: - Pssss... ¡Wennnnn!...
Wen: - ¡Duclack!...
Duclack: - ¡He venido a por ti!.. ¡Baja!... ¡Quiero enseñarte algo!
Wen: - No me apetece salir... Estaba acostado...
Duclack: - ¡Vamos, Wennn!... ¡No admito un no por respuesta!... ¡Son las ocho de la tarde!... ¡Podrás dormir después!.. ¡Corre, vístete, que te espero!...
Wen: - Ummm... ¡Está bien!... Ahora bajo...
Unos minutos después...
Duclack: - ¡Wen!
Wen: - ¡Duclack!...
Duclack: - Tienes a los piratas preocupados... El otro día armaron una buena en la cantina de Isla Tortuga...
Wen: - Ya... No me apetecía mucho salir...
Duclack: - Te entiendo pero quedándote en casa no consigues nada.
Duclack: - Wen, creo que esa vecina tuya nos está espiando desde su ventana...
Wen: - ¡Oh, sí...! Es una chismosa desquiciada... El otro día tuve que cerrarle con la puerta en las narices y se puso a inventar chismes ante mi puerta...
Duclack: - Pues no le demos el gusto. ¡Vayámonos! ¡Iremos a un sitio que te gustará!
Duclack: - ¡Correeee!... Jajajajajaja
Wen se dejó arrastrar por su amiga y su contagiosa nueva vitalidad sonriendo por primera vez desde hacía mucho tiempo, ante la mirada indiscreta de su vecina detrás del visillo de su ventana.
Wen: - ¿El puerto?...
Duclack: - ¡Sííí!...
Wen: - El mar... - nostálgico Wen respiró profudamente la brisa marina.
Duclack: - ¡A la lancha!...
Siguió a Duclack. Su desbordante energía le impedía negarse a sus deseos.
Duclack: - ¡Vamos, Wen! ¡Subeee! - Le guiñó un ojo desde la lancha.
Tomó asiento junto a Duclack y esta puso en marcha el motor.
(Brrrrrrrrrrrrrrr)
Wen: - ¿A dónde nos dirigimos?
Duclack: - ¿Confías en mí?
Wen: - ¡Sí!...
Duclack: - Pues entonces déjate llevar... Iremos lejos de la ciudad. A veces es bueno alejarse del bullicio para encontrarnos a nosotros mismos... Eso me lo enseñó el chino Juan en mi viaje ;-).
Recorrieron varias millas, hasta que Duclack paró la lancha en medio del océano. A Wen siempre le había encantado la pesca y allí se respiraba una calma que el alma de Wen necesitaba como el respirar. Los dos piratas pescaron y charlaron bastante animados.
Wen: - ¡He capturado otro!...
Duclack: - ¡Esta noche cenaremos pescadito frito!...
Wen: - Creo que llevo días sin probar bocado... He tenido el estómago cerrado...
Duclack: - Wen... Sé que lo estás pasando mal desde que Estrella y tú lo dejásteis... Has estado muy ausente los últimos meses... Pero Estrella no está y encerrándote en tu cuarto y en ti mismo, ella no volverá...
Wen: - Lo sé...
Duclack: - Te he traído aquí, porque sé lo importante que es para ti el mar.
Wen: - Sí, siempre el mar ha estado muy presente en mi vida... Desde la primera vez que mi padre me llevó a verlo cuando era solo un niño.... Las imágenes de aquel día brotaron en su cabeza...
Ben: - Wen, esto es el mar... Por mucho que te empeñes no conseguirás ver su fin... Wen lo contemplaba impactado en silencio.
Ben: - El mar es grande, feroz y rebelde... Y nuestras vidas son como ríos, a veces los caminos son encrespados y dífiles.. Pero por muy farragosos que sean los terrenos, no hay río que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar...
Wen: - Entonces supe que mi destino estaría ligado al mar... Ahora ya no creo en el destino...
Duclack: - Wen...
Wen: - Duclack... Agradezco que quieras ayudarme pero nadie puede hacerlo... Llevo días en los que lo único que deseo es dormir... Desde hace meses tengo unas pesadillas horríbles en las que se me repite todo lo acontecido en el pantano: el canibal, el camionero, Estrella y sus hermanos... Pero la veo y eso es lo único que deseo... No he vuelto a saber de ella desde entonces. Es como si la tierra se la hubiera tragado...
Duclack: - Así no puedes continuar... ¿Por qué no la buscas?
Wen: - No tengo nada de ella... Ni una dirección ni un teléfono ni siquiera sé quienes eran sus padres ni dónde nació... Pareciera que el agua me la trajo aquella tarde en el pantano y fue el agua misma, como la que hoy nos rodea , la que se la volvió a llevar aquel día en el pantano... Es tan extraño pero ahora siento que todos estos meses que ella estuvo viviendo conmigo en casa, en realidad, no llegué a conocerla... Nunca me habló de su familia ni dónde pasó su infancia... Solo conozco a esos hermanos que ya le hicieron daño una vez y temo que lo vuelvan a hacer... Pero ¿sabes qué?... No me importaba no saber nada de ella... No... porque la amaba... Amaba el perfume de su cabello y el suave olor a melocotón de su piel, su tímida pero sincera sonrisa y esos ojitos redondos que siempre rebosaban ternura... Sentía que quería protegerla siempre, que nunca dejaría que nadie le hiciera daño... Acepto que ella ya no me ame... ¿Pero cómo puede haber dejado de amarme de la noche a la mañana? Estuvimos haciendo fotos a los animales, paseando juntos en el coche, parecía feliz...
Duclack: - Wen, hay algo que no me termina de cuadrar en toda esta historia... ¿Y si sus hermanos la han vuelto a meter en algún lío? ¿O si la han obligado a irse con ellos por alguna razón? Tienes que buscarla y hablar con ella, no puedes pasar página así... ¡Tenemos que encontrarla!
Duclack: - ¡Tira, Wen!... ¡Ayyyy!...
Duclack y Wen: - ¡Ooooh!
Wen: - ¡Un tiburón martillo!
Duclack: - ¡Corree, suelta todo el carreteeee, Wennn!
Duclack y Wen: - ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh!...
Duclack: - ¡Wen!...
Wen: - ¡Duclack!...
Duclack: - ¡Uffff!...
Wen: - ¡Ha estado cerca!...
Wen: - Jajajajaja... Cuando se lo contemos a los chicos, no se lo van a creer... ¡Un tiburón martillo!... ¡Nunca había visto una pieza así tan cerca!... Era enormeeeeee...
Duclack: - Yo tampoco pero cuando lo contemos, nos ahorarremos los detalles del susto que nos llevamos, jajajajaja.
Wen miró a Duclack reír y se dio cuenta que él también había reído.
Wen: - Gracias por ser mi amiga, Duclack...
Duclack: - Wen... :-)
Esa misma noche...
Duclack: - Wen, quiero ayudarte a encontrar a Estrella. Esta misma semana empezaremos nuestra búsqueda... ¿No tenemos ninguna pista sobre el paradero de sus hermanos?...
Wen: - Sé que estuvieron en la cárcel mucho tiempo... El excompañero de celda de uno de ellos trabajaba en un bar. Un día fuimos a ese bar y él reconoció a Estrella, ella se puso muy nerviosa...
Duclack: - Quizás podríamos empezar a investigar por ahí...
Continuará en otras historias...

































