Sebastián: - ¿Una galleta? Las he preparado hoy.
Duclack: - Mmm... están deliciosas. ¡Qué suerte he tenido contigo! Gracias por ayudarme con la cena y a decorar todo esto para darle un ambiente tan entrañable. Es mi primera Navidad en esta casa... Mi casa... ¡Suena raro! ¿Sabes, Sebastián? Nunca pensé que llegaría a tener una. Mi hogar fue siempre el barco... Echar el ancla en distintos puertos y no echar raíces en tierra. Pero parece que va siendo hora de que eso cambie...
Sebastián: Es una excelente decisión, señora Karó. Esta mansión es una gran casa.
Duclack: - Sí, lo es. Desde hace un tiempo sentía la necesidad de tener mi propio hogar. Es cierto que la casa de mi padre es mi hogar también pero quería algo más mío. Tenía algunos ahorros de los últimos tesoros conseguidos y cuando la vi, supe que tenía que ser esta gran mansión. Estoy muy ilusionada con ir haciendo cada rincón de ella mío y llenarla de momentos y recuerdos... Algunos me decían que una casa tan grande para mí sola era derrochar el dinero. ¡Cómo si solo aquellos que tienen familia numerosa pudieran disfrutar de una gran casa! Yo no tengo una gran familia de sangre pero sí una gran familia pirata y espero que ellos vengan siempre que quieran. Hoy, sin embargo, cenaré sola. ¿Seguro que no quieres marcharte, Sebastián, a cenar fuera? Algún familiar o alguien especial debes tener para pasar esta noche?
Sebastián: - No, señora Karó, ya le dije que prefería pasar la noche trabajando. No tengo ningún pariente. Soy huérfano y en esta ciudad tampoco tengo ningún amigo ni conocido.
Duclack: - Como quieras, Sebastián. Para mí es un lujo contar contigo. Pensaba pasar la noche sola. Mi padre cenará con su novia Wenda, Diamante y Sus a estas horas deben estar en casa con los niños abriendo los regalos....
Duclack: - Duque cenaba en casa de los padres de Lilu. Y Othello y los chicos iban a un restaurante. Los invita a todos Maimuna, la madre de Fatumata.
Duclack: - De no ser por ti, creo que ni cenaría. Prefiero irme a la cama pronto. Al fin y al cabo es un día como cualquier otro. Pero gracias, Sebastián.
Sebastián: - Sólo cumplo con mi deber, señora Karó.
Duclack: - ¿Pero qué es eso? ¡Un regalo!
Sebastián: - Parece que Papá Noel le ha dejado algo para usted.
Duclack: - ¿Para mí?
Duclack: - ¡Oh! ¡Es una cámara de fotos!Sebastián: - Así podrá empezar a inmortalizar esos momentos especiales en esta casa.
Duclack: - ¡Gracias! Muackkkk
Sebastián: - Upps... yo...
Duclack: - ¡Se me ha abierto el apetito! ¿Dónde está esa cena? ¡Huele tan bien!
Sebastián: - Tome asiento. Se la serviré en el salón. Hoy nada de cenar en la cocina.
Duclack: - Pareces conocerme de toda la vida, Sebastián... Me encanta todo lo que viene del mar...
Sebastián: - ¿Un poco de vino?
Duclack: - Están buenísimos...
Sebastián:- Le he preparado un sorbete de coco para quitarle el sabor del pescado antes de pasar a la carne.
Duclack: - Estoy ya llena y aún queda la carne...
Sebastián: - ¿Quiere de este otro vino? Es un reserva que le hará apreciar mejor el sabor de los alimentos.
Duclack: - Está muy tierna y jugosa. Me encanta el sabor que le has dado con las setas y las hortalizas...
Sebastián: - Y finalmente el postre... para acompañar al vinito dulce y una copita de anís...
Duclack: -No puedo más. El botón del pantalón me va a explotar. Debo haber engordado al menos tres kilos esta noche... Sebastián, como sigas alimentándome así, vas a ser mi perdición... Zzz
Sebastián: - (La arroparé, no se vaya a quedar fría).
Sebastián: - Buenas noches...
FIN

























































